Partido personalista

Julio Embid

Corría el año 2010 cuando el que escribe se encontraba paseando por Guayaquil (Ecuador) disfrutando de la cartelería exótica de los distintos partidos políticos en unas elecciones que allí iban a tener lugar. Me encontré un letrero de una formación llamada PRE, Partido Roldosista Ecuatoriano. Como entonces no había internet en los móviles para resolver inmediatamente las dudas, le pregunté a un amigo ecuatoriano que significaba “Roldosista”. A mí me sonaba a las juventudes del PAR, el Rolde Choben, pero dudaba que hubieran llegado hasta Guayaquil. Me dijeron que no, que era un partido populista de derechas, de los seguidores del ex presidente Jaime Roldós. Y tras fallecer este en un accidente aéreo, le pusieron al Partido el nombre de roldosista.

Decían que a la exdiputada Rosa Díez le sabía muy malo que a su partido Unión Progreso y Democracia (UPyD) le llamasen coloquialmente “El Partido de Rosa Díez”. Decía que su partido centrista transversal, creado en 2007 a través de la plataforma ¡Basta Ya! de personalidades políticas partidarias de la Constitución, el centralismo y la lucha contra el terrorismo, era un partido serio con sus congresos, estatutos y ponencias políticas.

Sin embargo el partido rosa, pues ese era su color corporativo que después denominaron “magenta”, nunca brilló por su pluralidad y el que se oponía a la líder (Mikel Buesa, Irene Lozano, Toni Cantó, José Ignacio Prendes, Fernando Maura, Luis de Velasco, Fernando Sosa Wagner….) terminaba pidiendo la baja o siendo expulsado del partido.

Tras los malos resultados de las elecciones autonómicas y municipales de junio 2015, donde no obtuvo ni un solo diputado autonómico, dimitía la presidenta-fundadora Rosa Díez, se cerraban casi todas las sedes autonómicas y se realizaba un nuevo congreso donde salía elegido el abogado madrileño Andrés Herzog, el cual perdería los seis diputados que tenía el partido en el Congreso en las elecciones generales de diciembre de 2015. Dicho partido se encuentra en proceso de extinción con un nuevo líder, Gorka Maneiro, que administra el escaso centenar de concejales que todavía les quedan. UPyD, el Partido de Rosa Díez, no sobrevivió al final de Rosa Díez.

Afortunadamente tuvieron el pudor de no poner al partido las siglas de PRD, porque Partido de la Revolución Democrática en México ya hay uno. Sin embargo los que no tuvieron vergüenza alguna para las siglas de su partido fueron: el Grupo Independiente Liberal (GIL), dirigido por el populista alcalde de Marbella Jesús Gil y Gil, el Foro de Asturias de Ciudadanos (FAC), dirigido por el exministro asturiano Francisco Álvarez-Cascos, o el nuevo partido francés En Marche! (EM) dirigido por el exministro de economía populista liberal Emmanuel Macron o el caso más divertido, en Venezuela, el Movimiento Independiente Ganamos Todos (MIGATO) fundado por el gobernador del Estado de Monagas José Gregorio Briceño, alias “El Gato”. Todos ellos tienen un denominador común, que cuando caiga el líder fundador se acaba la fiesta.

Decía el profesor Álvarez-Junco en el programa “El Objetivo” sobre los populismos que todos estos tienen tres características fundamentales comunes:

-Discurso sencillo basado en la contraposición entre el Pueblo y el Antipueblo (Políticos, emigrantes, élites, judíos, empresas, la Casta).

-Sacar a la gente a la calle, fuera de los cauces institucionales

-Hay un caudillo redentor representante de la voluntad del Pueblo.

Para mí lo fundamental es el punto tercero. El líder indiscutible, macho alfa de la manada. Aquel que guía los destinos de todos siguiendo la voluntad del pueblo. Aquel que no permite que nadie dentro de su cueva le tosa y el que lo haga, ya sabe dónde está la salida. Teniendo en cuenta que centristas y comunistas va a haber siempre y que tendrán sus representantes políticos, mi pregunta es la siguiente: ¿los nuevos partidos y sus siglas del parlamento (Ciudadanos y Podemos) sobrevivirán a sus fundadores?