“Macro-errores” de previsión

Miguel Sebastián

Universidad Complutense de Madrid

Los economistas, sobre todo los que se dedican a la Econometría y a las predicciones, están acostumbrados a obtener errores de previsión que son “ruido blanco”. Es decir, que, además de tener suma cero, no guardan ninguna relación temporal entre sí. Sin embargo, y para el caso de la economía española, se detecta un interesante sesgo temporal en los errores de previsión del crecimiento del PIB español de los últimos años. Antes de 2004 los errores de previsión eran sistemáticamente al alza. Es decir, los analistas pronosticaban un crecimiento económico superior al que posteriormente tenía lugar. Por el contrario, a partir de 2004, los errores de predicción son a la baja. Es decir, el crecimiento económico español pronosticado es sensiblemente inferior al que finalmente tiene lugar en la realidad. El gráfico a continuación es bastante elocuente al respecto.

 

 

Resulta llamativo que este sesgo no solo se da entre los analistas del sector privado, sino también entre instituciones internacionales de prestigio, como la Comisión Europea o el Fondo Monetario Internacional. ¿Podría tratarse de “ruido azul”, un nuevo concepto estadístico a patentar? No lo creo. Es impensable que este sesgo tenga una connotación política, a pesar de la indudable coincidencia entre la fecha del cambio del signo del sistemático error y el cambio de gobierno en España. La independencia política e ideológica de estos analistas ha sido siempre un baluarte de la profesión. De hecho, muchos de ellos son colegas y amigos míos y contemplaron horrorizados como yo “ensuciaba” mi reputación profesional al involucrarme en una actividad política que, sin duda, me ha hecho perder la independencia de criterio que ellos, afortunadamente, aún atesoran.

Los motivos hay que encontrarlos, probablemente en otro lado. Una posibilidad es descomponer el error de crecimiento del PIB en la suma de los errores del crecimiento del empleo y los errores del crecimiento de la productividad (definida ésta como PIB dividido por empleo).

El error del crecimiento del empleo no tiene ese sesgo temporal, pero  es sistemático y creciente en el tiempo. Los analistas se equivocan anticipando un crecimiento del empleo mucho menor del que finalmente tiene lugar. Pienso que esto es debido a que en sus análisis no incorporan el crecimiento de la población española como fenómeno estructural. Nunca antes en la Historia (al menos no en los últimos siglos) había crecido la población a un ritmo como el actual, un 1,8% anual. Este hecho debe incorporarse en las previsiones, que muchas veces se basan en modelos con población constante, como era el caso de nuestra economía desde 1970 a 1998, con un crecimiento poblacional de apenas un 0,2 ó 0,3% anual. Tómese como ejemplo la confianza de los consumidores, un indicador basado en una encuesta  y que pretende anticipar los movimientos de una agregado tan importante como el consumo privado, que representa más del 60% del PIB. En una economía con población constante, el deterioro de dicha confianza puede afectar a la previsión del consumo agregado. Pero ¿y cuándo el agregado de consumidores crece casi un 2%? Lo mismo ocurre con la inversión en equipo. Dicen que un crecimiento de un 10% no es sostenible porque “nunca antes ha tenido lugar”. Pero, ¿acaso no han mirado la relación capital/empleo, que no sólo no crece (un hecho estilizado común a todas las economías en toda la Historia), sino que incluso ha caído en España en los últimos años? Es decir, se necesitará un fuerte proceso inversor para recuperar la senda habitual de la relación capital/empleo.

El otro error, el de la productividad, es más llamativo si cabe. Parte del convencimiento de que la productividad en España no podía crecer. Pero ha sorprendido al alza en los últimos años y probablemente lo seguirá haciendo. Como yo estoy “contaminado por la política”, lo achaco a una política económica exitosa del gobierno Zapatero en materia de I+D+i e infraestructuras. Pero ardo en deseos de leer explicaciones más independientes y desapasionadas que expliquen el reciente boom de la productividad de nuestro sector industrial.

El lector independiente estará un tanto desconcertado. Hasta aquí me he limitado a explicar unos errores de previsión del pasado. Pero probablemente lo que querrá sea una BUENA PREVISIÓN para el año que viene, y que no sea la del gobierno, para asegurarse la independencia. Yo le ofrezco una, con una base científica sólida. Una previsión basada en el error sistemático de previsión del pasado y que, una vez depurado, elimine dicho sesgo temporal. ¿Cómo se hace? Muy fácil. Tómese por ejemplo la previsión del FMI. Se identifica el “error sistemático” de los últimos años hasta convertir la serie en “ruido blanco”. Ese error en promedio se puede evaluar en unas 6 décimas de PIB. Sumando ese componente de error sistemático a la previsión del FMI para 2008, que es el 2,7%, tendríamos como la mejor previsión independiente para el crecimiento del PIB español de 2008 el 3,3%. Ya sé que coincide con la previsión del gobierno, pero espero que nadie dude de mi recuperada independencia….