¿A quién perjudica UPyD?

Ignacio Urquizu 

El pasado fin de semana se presentó Unión Progreso y Democracia. Los promotores de la nueva formación son intelectuales que provienen de la izquierda, pero que han acabado desencantados con las políticas territorial y antiterrorista del Partido Socialista. Su reacción ha sido crear un partido nuevo con ideas antiguas: combinan un discurso progresista con una propuesta de organización del Estado más centralizada. Prueba de ello es que una de sus primeras ideas ha sido promover la devolución de la competencia de educación al Gobierno central. 

Entre las principales preocupaciones de analistas y políticos está saber a quién va a “perjudicar” esta nueva oferta electoral. Puesto que nunca se han presentado a las elecciones y no se conocen encuestas sobre el UPyD, sólo podemos estudiar casos similares para resolver esta intriga. Quizás, el fenómeno “Ciudadanos” es lo más aproximado a UPyD. También se trata de una oferta progresista con fuerte rechazo al nacionalismo periférico. ¿De dónde obtuvieron los votos? El siguiente gráfico nos muestra una simple correlación entre las ganancias y pérdidas electorales del PSC y PP y los apoyos que recibió Ciudadanos –para un análisis más detallado ver Claves de la Razón Práctica nº 169-. Vemos que en ambos casos, conforme disminuyeron los votos a los dos grandes partidos, aumentaron los apoyos a Ciudadanos. No obstante, la pendiente es mucho más pronunciada en el caso del PSC que en el PP. Es decir, los socialistas perdieron más que los populares con la aventura de Ciudadanos.

 


 
Entonces, ¿por qué anda tan nerviosa la derecha española? Seguramente habría que completar esta foto con una interpretación más elaborada de los votantes. Quizás Ciudadanos se interpuso en la transición del PSOE al PP, sirviendo de cortafuegos. Es decir, una interpretación razonable sería pensar que muchos de los ex-votantes socialistas tenían mucha probabilidad de votar al PP, pero, con la aparición de Ciudadanos, este trasvase se vio neutralizado. ¿Quiere esto decir que el PSOE no debe preocuparse? De ninguna manera. Algunas de las propuestas de UPyD son razonables –defensa de Educación para la Ciudadanía, denuncia del Concordato…-. Además, si pensamos en sus ideas fuerza, vemos que el partido de Fernando Savater y Rosa Díez trata de llenar un hueco muy concreto dentro del electorado: un partido de izquierdas que no simpatice con el proceso de descentralización actual. Quizás, su punto débil sea una contradicción que también observamos en Ciudadanos: son partidos que se alimentan de aquello que critican, los nacionalismos. En definitiva, la experiencia nos dice que los daños colaterales de UPyD afectarán tanto a PP como PSOE. En el primer caso porque cederá a votantes más moderados y dejará de ganar posibles votantes desencantados con la política territorial del Gobierno. En el caso del PSOE, porque aparece una alternativa electoral en el ámbito de la izquierda.