¡Qué gozada!

 

Padre de familia

 

Lo siento pero estoy en racha. Primero lo más importante: mi niña muy bien, gracias. Ya ha cumplido seis meses y ninguna enfermedad en su debe. Además come bien, es muy buena y todavía más lo es cariñosa. Duerme largo y tendido y es tremendamente observadora, así que no hay un solo motivo de queja. Al contrario, uno, que de natural va de objetivo por la vida, se sorprende argumentando racionalmente que en verdad es una niña excepcional. Suena típico pero, ay, si la conocieran…

 

En fin, centrémonos. O al contrario, demos rienda suelta al desenfreno porque últimamente están pasando muchas cosas buenas antaño impensables. No hablo sólo del baño de juego y resultado del Barça en el Bernabeu (conste que resisto a la tentación de teclear Cuernabeu). Sin duda lo mejor fue el homenaje a la estética que supuso la victoria del buen juego frente al resultadismo. Los que seguimos el “furbo” cada semana sabemos bien del mérito del “Madrí”, perseguidor incansable del mejor Barça de la Historia, que no acababa de materializar la distancia del juego en puntos. El sábado se acabó la Liga y se demostró aquello de que no hay contradicción entre jugar bien, jugar bonito, y ganar. Como debe ser. Esperemos que mañana por la noche la justicia estética se imponga también sobre el Chelsea en Stamford Bridge. Y nosotros que lo veamos…

 

 

Pero vayamos a las cosas serias. Lo de que los yanquis eligieran a un negro como Presidente era sencillamente imposible. Pues nada, ahí tenemos a Obama y supongo que estaremos todos de acuerdo en que el chico está respondiendo bastante bien.

 

Lo de Lehendakari no nacionalista era casi más difícil que lo del Presidente negro (¿recuerdan al Lehendakari negro de la última escena de Airbag?) pero, zas, van los vascos, y vascas por supuesto, y pasan de su supuesto salvador venusiano para darle la mayoría a una alianza entre un sociata de los del “aparato” de toda la vida y a un chico joven del PP que ha hecho carrera descabalgando a esa señora que no era capaz de abrir el pico sin acusar a Zapatero de connivencia con el terrorismo etarra.

 

No se me olvida que debíamos haber presenciado la investidura de un Lehendakari no nacionalista ya en 2001, como mejor respuesta democrática a la indignidad del pacto de Lizarra. Forzando un poco el paralelismo, quizás en este caso el “buen juego” tenga algo que ver con la consecución de un resultado tan magnífico. Es decir, en 2001 y pese a la radicalidad de sus actos, el PNV consiguió posicionarse como el adalid de la centralidad, mientras que los “constitucionalistas” caían en la trampa y aparecieron como radicales.

 

Ahora no. Zapatero intentó la vía del fin dialogado a la violencia, con condiciones estrictas que nunca se sobrepasaron, y fracasó. O no, más bien fracasó ETA con su locura cada vez más irracional, despreciando la rendición con condiciones y, al tiempo, demostrando que la verdadera opción sensata a fuer de “centrista” en Euskadi es el PSE. Es posible que sin proceso de paz también hubiera llegado Patxi a la Lehendakaritza. Puede. Pero estoy convencido de que su actitud durante el proceso, la actitud del PSOE en Madrid y la del PSE en Euskadi, ha contribuido sustancialmente a que una parte del electorado les percibiera como una opción puramente “de aquí”, no de Madrid.

 

Está todo por hacer; el reto es grande y si el nuevo Gobierno fracasa volveremos a las andadas. Pero oigan, yo llevaba décadas esperando este momento y me gusta que los que representan mi opción política dependan de sí mismos, como es el caso en Vitoria a partir de hoy.

 

Permítanme un cambio de tercio dado que estamos en plan intimista. Les cuento que el sábado pasado, a la mañana, que dirían en Bilbao, servidora tuvo oportunidad de gorronear canapés y copas de cava en la recepción anual que por aquello del 2 de mayo ofrece la Comunidad de Madrid en la antigua sede de la DGS. Crisis obliga, este año no había regalo fastuoso a la salida, pero sí anécdotas impagables… y alguna aterradora, tengo que decir.

 

La primera es sobre el todopoderoso Vicepresidente de la Comunidad Ignacio González, que como buen pepero de pro luce una vistosa media melena estilo Ansar pero más recatada. Ahora bien, si te da la espalda te mata, porque su nuca termina en un penacho canoso, qué digo canoso, purititito pelo blanco enmarañado, que te quita el sueño. Créanme, ya han pasado dos noches y sigo despertándome perturbado por el recuerdo de esa coletilla blanca totalmente innecesaria y que da mucho que pensar de los asesores de imagen del PP. O más bien, de la arrogancia de los líderes peperos que hacen oídos sordos a los consejos de sus más bienintencionados amigos. ¡Que nadie se atreva a considerar esta crítica como improcedente antes de haberse enfrentado a González desde la retaguardia! Me parece bien que no se tiña pero en la peluquería que han abierto los chinos debajo de mi casa – oigan, corte a 9 euros para caballeros y masaje de una hora a 30 euros: llena a todas horas, para que luego digan de la crisis, o de la xenofobia – le habrían recortado el cogote a un módico precio para solaz del mundo entero. Y especialmente de los que le siguen con cámaras de video ocultas para registrar sus andanzas por países lejanos en los que la Comunidad gasta dinero, en principio, en cooperación al desarrollo.

 

Bien, pero lo peor fue el momento Espe. Salía yo con varias copas de cava encima y con alguna mancha de grasa en la corbata y zas, de golpe y porrazo me encuentro con la Presidente elle meme (¿dónde coño está el acento circunflejo?) fotografiándose con una recua de jóvenes militares. Servidora tiene cierta práctica y alcancé a apartar la cara de los flashes, pero no tenía más opción que cruzar por allí y mi curiosidad malsana me perdió poniendo la oreja para escuchar la conversación entre un embelesado sargento y nuestra querida Presidenta. Me quedé patidifuso al oír la súplica del uniformado que, encarecidamente, le pedía que no dejara nunca de ser el adalid del liberalismo en España. Lo peor es que ella le prometía que jamás de los jamases, entre otras cosas porque Zapatero hacía gala de su ideología y ello le llevaba a ganar elecciones, algo que por lo visto ella se dispone a hacer… si le dejan. Esperemos que no y, sobre todo, esperemos que el sargento ascienda muy lentamente en la escala militar.

 

Bien, y ahora quiero terminar con un secreto que descubrí el otro día y que explica en parte por qué durante las últimas semanas, mientras las cifras de paro aumentaban a escala global al mismo ritmo al que se incrementaban los déficits públicos de las más grandes economías mundiales – la que está liando Zapatero, responsable del colapso mundial – las bolsas del mundo entero subían sin parar. Resulta que la cosa tiene truco. Simplificando mucho, las grandes empresas multinacionales, bancos en particular, están al borde de la quiebra porque tienen activos que no valen ni la mitad de lo que se suponía. Bien. Pero al mismo tiempo dichas multinacionales han emitido enormes cantidades de deuda en forma de bonos: como las empresas están al borde de la quiebra, la posibilidad de que el tenedor de sus bonos pueda cobrar lo acordado se ha desvanecido. En consecuencia, el precio de los bonos se ha desplomado. Y hete aquí que, al menos en el caso de los grandes bancos, a algún listo se le ha ocurrido que era el momento de recomprar sus propios bonos a precio de saldo, lo cual han empezado a hacer en masa. ¿Resultado? Los principales bancos mundiales han mejorado enormemente sus balances a base de retirar del mercado grandes cantidades de su propia deuda por una fracción de su precio original. De hecho, cuanto más cerca está una empresa de la quiebra, menos valdrán sus bonos y más fácil le resultará recomprarlos y evitar la quiebra. Si esto no es un timo…

 

En fin, lo del 2-6 queda para la historia y lo de Patxi Lehendakari también, eso si que no nos lo podrá quitar nadie. ¡Que lo disfruten! Y sobre todo, ¡a ver si repetimos en Stamford Bridge!