Siria de nuevo

LBNL

¿Han perdido la cuenta de las víctimas mortales? Los más informados sabrán que son ya más de 90 mil los muertos según Naciones Unidas. Algo así como todo un estadio Bernabeu o Camp Nou sembrado de cadáveres. ¿Heridos? No creo que nadie sea capaz de llevar la cuenta. Sí la llevan de los refugiados y desplazados internos. Refugiados son los que han salido del país por piernas, con lo puesto, para salvar la vida “invadiendo” Líbano, Jordania y Turquía. Desplazados internos son los que han tenido que dejar sus casas e instalarse en algún otro lugar dentro de Siria. Un mero matiz, porque viene a ser lo mismo. Varios millones de personas viviendo de la ayuda internacional en forma de comida, tiendas de campaña, mantas y demás enseres básicos para sobrevivir, mientras esquivan los tiros, bombardeos y ataques cada vez más indiscriminados y descontrolados.

Nada nuevo bajo el sol, desafortunadamente. Son ya muchos meses, en realidad un par de años, de guerra cada vez más salvaje. Las iniciativas diplomáticas han ido sucediéndose sin ningún éxito y aquí las hemos comentado, sin demasiadas esperanzas y con muchas incertidumbres y contradicciones sobre las alternativas.

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Sanidad en riesgo

Barañain

En estos tiempos de incertidumbre, ante los dilemas y retos sociales que afrontamos, es fundamental que sepamos plantearnos bien las cuestiones en juego,  pues es más importante  hacerse la pregunta correcta, aunque nos cueste acertar con la respuesta, que  responder correctamente a una pregunta equivocada. Y, en relación con la sanidad pública, la pregunta no es si la sanidad es sostenible -tampoco nos preguntamos si el comer o la educación son  sostenibles-, sino cómo hacemos sostenible la sanidad que necesitamos, la sanidad que queremos, esa que es parte de nuestro modelo de sociedad. Ese y no otro es el reto que debiéramos asumir.

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Momentos extraños

Lobisón 

Aunque los psiquiatras afirman que las depresiones no aumentan en un entorno general de crisis, parece que mucha gente vive la crisis en su entorno particular, porque el consumo de ansiolíticos se ha disparado en España. Pero, pese a nuestra reconocida afición a automedicarnos, puede que el problema sea más general. Las broncas de los punkies contra la llegada del AVE a Alicante no son nada esencialmente distinto a las manifestaciones con motivo de la cumbre del G-8 en Irlanda: la gente quiere exteriorizar su malestar frente al estado de su país, de Europa y del mundo, y nos da un poco igual si el objetivo es o no el más adecuado.

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El legado de Bloom

Frans van den Broek

Un día como hoy, 16 de junio –o ayer, para el lector- Leopold Bloom se paseaba por su ciudad, Dublín, emulando vagamente las aventuras de Ulises, de modo más irónico, tierno o patético que heroico. El libro que nos cuenta sus pormenores y los de otros personajes famosos, como Stephen Dedalus, es más que un libro, un hito, o si se quiere, uno de aquellos íconos que pocos leen, pero cuya existencia es conocida de todos, casi como el libro que lo inspira en la lejanía clásica, La Odisea. El Ulises de Joyce, un libro de 600 páginas en la traducción de Valverde, si no recuerdo mal, narra tan solo un día, el mentado 16 de junio, y se ha convertido en un clásico. El apelativo, sin embargo, le viene mal: de un clásico esperamos cierta solemnidad, cierta culminación formal, hasta cierto conservadurismo. Joyce, por el contrario, nos entregó un anti-clásico, un libro que viene manchado de sudor escritural, pero no por llevar un género a su cúspide formal, sino por dinamitarlo y expandirlo más allá de sus fronteras, lleno de travesuras técnicas, de malabarismos verbales, y de simple genialidad literaria, en su vertiente subversiva y lúdica.

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La Implosión Turca

Magallanes

La ocupación de un parque por ecologistas y enemigos de la paulatina destrucción del perfil urbano de Estambul, fue contestada por la policía mediante un brutal ataque con palos y gas lacrimógeno, ataque que incitó a miles de manifestantes inundaran el parque y la plaza contigua al parque en los días siguientes. Fue una gran sorpresa ya que en el resto del mundo se percibía a Turquía como una democracia en la que no habría razones para que ocurriera nada semejante a las revoluciones primaverales árabes al estilo de las acontecidas en Túnez y Egipto.

Además, las mencionadas surgieron, al menos en parte, al albur del descontento popular por la falta de perspectivas de empleo fruto de un estancamiento económico prolongado. Nada más lejos de la realidad turca. La economía de Turquía lleva creciendo como media un 5% anual desde hace más de una década, con el consiguiente boom inmobiliario. El déficit y deuda pública están respectivamente por debajo del 2% y del 50% del PIB. La inversión extranjera es cuantiosa, aprovechando la elevada rentabilidad que proporciona  la construcción de rascacielos y superficies comerciales. Durante el gobierno de Erdogán, decenas de miles de turcos han prosperado, también los procedentes dela Turquíarural y  religiosa que constituyen el caladero electoral privilegiado del partido islamista gobernante Justicia y Desarrollo.

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Somos tontos

LBNL

Todos, ustedes también. Somos tontos porque nos toman por tales y nos dejamos. Si aún no se ha dado cuenta, con más razón todavía. Les puedo citar varios ejemplos pero me voy a quedar con dos: el pacto PP-PSOE para acudir con una postura común al Consejo Europeo de finales de mes, los 28 millones de euros cobrados por los dirigentes del PP como sobre sueldos durante los últimos años (sí, de euros) y el comité de expertos sobre las pensiones.

Anteanoche vi en el Intermedio la lista de altos cargos del PP y las ingentes cantidades que el PP les había venido pagando durante el último lustro por conceptos varios, pero siempre de forma adicional a sus emolumentos como cargos públicos. En total 28 millones de euros. La noticia original era de Infolibre. Flipé. No sé si es delito. No sé si les habrán practicado retenciones sobre esos sobre sueldos. No sé si los habrán declarado a Hacienda. Lo que tengo claro es que es acojonante que un partido político que se financia con fondos públicos (lo que me parece muy bien) pague cantidades tan elevadas a sus dirigentes. ¿De dónde saca el partido tanto dinero? ¿Por qué no se abonan nóminas más elevadas y se dejan de complementos y demás subterfugios? ¿Si todo es legal y sensato, por qué tratan de esconderlo al máximo?

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Pensiones, tensiones

Barañain

El malestar generado en  el seno del aparato confederal de CCOO – y la tensión irá creciendo-,  a cuenta del voto favorable de uno de sus más cualificados técnicos al informe del grupo de expertos sobre la reforma de las pensiones, ilustra bien uno de los problemas mayores que condicionan un debate constructivo sobre este crucial asunto: el enrarecido ambiente con el que se afronta, siempre caracterizado por  la falta de claridad, el diferir las decisiones, no entrar a debatir los problemas de fondo sino eludirlos mediante fórmulas defensivas, descalificar a los mensajeros atribuyéndoles oscuras intenciones, etc.

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Los economistas frente a su responsabilidad

José D. Roselló

Fue en julio de 2007 cuando el colapso del mercado sub-prime norteamericano dio el pistoletazo de salida a la ya más larga crisis económica que ha vivido la economía moderna. Nos acercamos al sexto año y aún se observan más razones para pensar que todo va a continuar así a medio plazo que para apuntar un cambio de tendencia. No es pesimismo, es una conclusión generalmente compartida.

Es hora de asumir responsabilidades. Para variar en este caso dejemos un rato a los políticos, y miremos un poco más de cerca a la profesión sin duda más influyente en gran parte de lo que se ha hecho, se hace y se propone hacer con el futuro de millones de personas: los economistas.

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Erdogan

Lobisón

Conviene advertir ante todo que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, me ha merecido bastante respeto durante la mayor parte de sus períodos de gobierno, desde hace ya diez años, y que, como muchos observadores, entiendo que su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) puede verse más como una versión musulmana de la democracia cristiana que como un partido islamista en la acepción fundamentalista del término. En particular, no puedo comprender que se considerara una ofensa para el laicismo acabar con la absurda prohibición de que las mujeres asistieran a la universidad o trabajaran en la administración llevando el hiyab.

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